Fue así que llamamos a la camarera, que por cierto se mostró muy accesibble y servicial, para que nos tire un huesito y nos de una pista sobre qué pedir. Terminamos tomando un Cosmopolitan: conocido, sencillo y popular. A los 15 minutos vino con una copa de Martini de colores rosas y amarillos... y para nuestro agrado una canastita con pochoclos. ¡Buenisimo el pororó! Estaban muy buenos ¿El trago? Mmm... Según Nicole tenía gusto excesivo a lima y le faltaba más sabor a cranberry. Según Jesica, con la poca experiencia que tiene, el trago pasaba de largo: se sentía un
interesante y potente sabor a alcohol, pero sí, realmente esa copa tenía limón.
Amén del Cosmopolitan, es interesante comentar que la mayoría de los tragos que ofrecen en la carta son característicos de los años 20 y 30, como el Negroni, todos -especiales o no-, arriba de los 20 pesos. Además, predominan las bebidas fuertes como el Whisky y el Ron, y los tragos como el Manhattan y la Margarita. Lo que está bueno es que ofrecen una gran variedad de picadas, pinchos de quesos y sandwitches tex-mex para acompañar las copas.
El lugar es lindo para ir con una pareja o con amigos. La música no retumba en los oídos, podes hablar tranquilo y realmente está bien ambientado -para aquellos que les guste la luz cuasi apagada-. También se puede esperar buena atención, si es que no agarran al barman en un mal día.
Escribieron : Jesica G y Nicole B



